A menudo las tendencias en el arte contemporáneo se confunden con la moda que rodea al mercado. Pero para hablar de tendencias no sólo se debe recurrir a lo que se vende en las subastas o lo que está en boga en los periódicos. Las tendencias anuncian también algunos de los síntomas de la sociedad: nuestros miedos y deseos; nuestras inquietudes y nuestros instintos menos conscientes.

¿Por qué el arte mira cada vez más hacia la tecnología, la naturaleza y la ciencia? ¿Por qué la pintura y la escultura (dos disciplinas que, en apariencia, podrían pertenecer al arte clásico) siguen estando vivas y, contrario a lo que pudiera pensarse, ofrecen caminos inusitados y sorprendentes? ¿Cuál es la razón por la que ciertos artistas están en boca de todos y luego desaparecen? Nombramos aquí algunas de las tendencias del arte contemporáneo de 2021.

Ciencia

El historiador inglés Eric Hobsbawm mencionó en repetidas ocasiones que desde finales del siglo XIX la ciencia y la sociedad comenzaron un vínculo que no han podido deshacer. El arte es una disciplina que cada vez más se une a la ciencia y la tecnología. A tal grado que en algunas piezas de arte es complicado discernir el papel estético de las piezas de su aplicación tecnológica. Uno de los ejemplos más significativos es el del artista danés Olafur Eliasson, que no sólo construye piezas estéticamente poderosas, sino también artefactos para mejorar el entorno.

Naturaleza

La tendencia de los últimos 10 años de muchas disciplinas artísticas y creativas (como el diseño, la moda o el cine) es mirar más a la naturaleza y apostar por el respeto del entorno. El cuidado del agua, la vegetación, la fauna y la preocupación por utilizar materiales que dañen lo menos posible al medio ambiente es una necesidad de primer orden para el momento que vivimos. Y el arte no se ha mantenido alejado de está conversación. Las obsesiones de muchos artistas no simplifican este diálogo usando materiales amigables con el medio ambiente sino iniciando reflexiones profundas para que los espectadores se pregunten sobre esta difícil situación. Uno de los logros más interesantes es el arte que gira alrededor del Antropoceno o el consumism.

Pintura

Aunque se trata de una de las disciplinas artísticas más antiguas de la humanidad, la pintura ofrece en cada época nuevas rutas creativas que avivan la llama del arte. En las ferias y exposiciones de arte contemporáneo la pintura cada vez más figurativa y abstracta gana un terreno que otras disciplinas le habían arrebatado en las décadas anteriores. Quizá una de las razones de este apogeo es el papel que juega la fotografía y las imágenes de redes sociales en nuestro presente: estamos acostumbrados a convivir con las imágenes de una manera superficial; la pintura pretende algo distinto e inquietante: regresar a la imagen reparando en cada uno de los trazos, los colores y las superficies que la conforman.

NFT

Probablemente la tendencia actual más llamativa de 2021 son los Non Fungible Tokens: imágenes emblemáticas no siempre relacionadas con el arte cuyos derechos pertenecen a un sólo comprador. Los NFT se han vuelto tan populares como inusitados: artistas digitales contemporáneos se convirtieron en héroes de sus respectivas disciplinas en cuestión de días al mismo tiempo que su cuenta de banco se multiplicó aceleradamente. Estos activos digitales no podrían ser posibles sin la existencia de las criptomonedas (monedas digitales sostenidas por empresas privadas sin avales gubernamentales), cuya volatilidad asemeja mucho el comportamiento del mercado del arte. ¿Cuál es el futuro de los NFT? Por lo pronto el panorama parece incierto e indescifrable.